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¿Cuándo necesito un estudio biomecánico de ciclismo?

javierdafos
hace 3 días
6 min de lectura

Si montas en bicicleta con frecuencia, probablemente en algún momento te hayas preguntado si realmente necesitas un estudio biomecánico.


Quizá llevas años utilizando la misma bicicleta y nunca has tenido molestias. O quizá notas dolor en una rodilla, sobrecarga lumbar, adormecimiento de las manos o molestias en el sillín después de varias horas. También puede que simplemente quieras saber si tu posición sobre la bicicleta es la adecuada.


La respuesta corta es sencilla: no necesitas esperar a tener dolor para hacerte un estudio biomecánico.


Estudio biomecánico de ciclismo

Un estudio biomecánico de ciclismo sirve para analizar cómo interactúan tu cuerpo y tu bicicleta y realizar los ajustes necesarios para conseguir una posición adaptada a tus características, objetivos y forma de pedalear. En ErgoSport realizamos este análisis mediante valoración funcional y medición dinámica en 3D.

Pero ¿cuándo merece especialmente la pena hacerlo?


1. Si tienes molestias al montar en bicicleta


Es probablemente el motivo más habitual. Si después de montar aparecen molestias en:

  • Rodillas.

  • Lumbar.

  • Cuello.

  • Hombros.

  • Manos.

  • Pies.

  • Caderas.

  • Glúteos.

  • Zona perineal.

conviene analizar si existe algún problema relacionado con la interacción entre el ciclista y la bicicleta.


La posición del sillín, el alcance o altura del manillar, la posición de las calas o la longitud de las bielas son algunos de los elementos que pueden modificar la posición y el movimiento durante el pedaleo.


La evidencia disponible relaciona determinados ajustes de la bicicleta, especialmente la posición del sillín, con variables de confort, dolor lumbar y otros factores relacionados con la salud y el rendimiento, aunque la literatura también señala que la relación no es siempre sencilla y que las características individuales del ciclista son importantes.


Importante: un estudio biomecánico no sustituye a una valoración médica o fisioterapéutica cuando existe una lesión. En determinados casos, lo más adecuado es combinar ambas.


2. Si vas a comprar una bicicleta nueva


Este es uno de los mejores momentos para realizar un estudio biomecánico.

¿Por qué? Porque la bicicleta debe adaptarse al ciclista y no al contrario. Antes de elegir una bicicleta podemos valorar aspectos como:


  • Talla del cuadro.

  • Geometría.

  • Longitud de las bielas.

  • Altura y retroceso del sillín.

  • Alcance al manillar.

  • Anchura del manillar.

  • Posición de las calas.

  • Diferencias entre las distintas bicicletas que estás considerando.


En ErgoSport contamos además con un servicio específico de biomecánica precompra, pensado para asesorar al ciclista antes de adquirir una nueva bicicleta.


Esto puede ser especialmente interesante cuando hablamos de bicicletas de carretera con geometrías muy diferentes entre sí, bicicletas de contrarreloj, MTB o cuando existen dudas entre dos tallas.


3. Si has cambiado de bicicleta


Incluso aunque tu nueva bicicleta tenga exactamente la misma talla que la anterior, no significa que tu posición vaya a ser la misma.


Dos bicicletas con la misma talla pueden tener diferencias importantes en:

  • Stack y reach.

  • Ángulo del tubo del sillín.

  • Longitud de potencia.

  • Altura del manillar.

  • Anchura del manillar.

  • Longitud de las bielas.

  • Geometría general.


Por eso, cambiar de bicicleta es un buen momento para revisar la posición. Lo mismo ocurre si has cambiado componentes importantes: sillín, manillar, potencia, zapatillas, pedales o bielas.


4. Si has aumentado mucho tus horas de entrenamiento


Puede que durante una salida de una hora estés perfectamente y que las molestias aparezcan cuando empiezas a hacer rutas de tres, cuatro o cinco horas. Tiene sentido. Cuanto más tiempo permaneces sobre la bicicleta, más importante se vuelve que la posición sea adecuada.


Una pequeña limitación que apenas notas durante una salida corta puede convertirse en una molestia importante después de varias horas de pedaleo.


Por eso, si estás preparando una marcha cicloturista, una prueba de MTB, una competición o simplemente has decidido aumentar tu volumen de entrenamiento, revisar tu posición puede ser una buena inversión.


5. Si quieres mejorar tu rendimiento


Un estudio biomecánico de ciclismo no tiene que estar relacionado necesariamente con el dolor. También puede utilizarse para analizar cómo pedaleas y buscar una posición que permita mejorar la eficiencia y la calidad del movimiento, siempre teniendo en cuenta que rendimiento y confort deben ir de la mano.


En un análisis biomecánico avanzado pueden estudiarse variables como la simetría de fuerzas, la técnica de pedaleo, los movimientos articulares o la interacción con el sillín y las calas. En ErgoSport, por ejemplo, el estudio incluye medición dinámica 3D y, según el servicio elegido, análisis de simetría de fuerza, técnica de pedaleo, presiones sobre el sillín y actividad muscular.


La clave está en no buscar una "posición perfecta" universal, sino una posición adecuada para tu cuerpo, tu bicicleta y el uso que haces de ella.


6. Si notas que algo no va bien, aunque no tengas dolor

Medición de presiones en estudio biomecánico de ciclismo

Hay ciclistas que no tienen una lesión concreta, pero sienten que algo no termina de funcionar.


Por ejemplo:

"Tengo la sensación de que me voy hacia un lado."
"No termino de encontrar una posición cómoda."
"Siento que una pierna trabaja diferente de la otra."
"Se me duermen las manos."
"Tengo que cambiar constantemente de posición."
"Después de varias horas termino completamente cargado."

Estas sensaciones pueden ser una buena razón para analizar qué está ocurriendo. De hecho, esperar a que aparezca dolor no siempre es la mejor estrategia. Un estudio puede servir precisamente para detectar desajustes antes de que se conviertan en un problema mayor.

Eso sí, conviene evitar afirmaciones absolutas: tener una posición determinada sobre la bicicleta no permite predecir por sí solo quién desarrollará una lesión. La investigación sobre dolor y posición ciclista muestra relaciones complejas y no siempre concluyentes.


7. Si has sufrido una lesión y quieres volver a montar


Después de una lesión, la bicicleta puede necesitar una adaptación. Esto resulta especialmente relevante si has tenido problemas de:


  • Rodilla.

  • Tendón de Aquiles.

  • Lumbar.

  • Cadera.

  • Tobillo.

  • Cuello.

  • Hombro.


En estos casos, el estudio biomecánico puede formar parte de un proceso más amplio junto con el tratamiento y la readaptación.


En ErgoSport existe incluso la posibilidad de realizar una valoración conjunta de fisioterapia y biomecánica, combinando la valoración funcional, la intervención del fisioterapeuta y posteriormente el análisis sobre la bicicleta.


¿Y si no tengo ninguna molestia?


Entonces también puedes hacerte un estudio. De hecho, este es uno de los casos en los que el estudio tiene un enfoque especialmente preventivo. No es necesario esperar a que aparezca dolor para revisar una bicicleta que utilizas varias horas cada semana.


Piensa en ello como en una puesta a punto: si puedes detectar un problema antes de que se convierta en una molestia, mejor.


Además, un estudio profesional no consiste simplemente en medir la altura del sillín y decirte cuánto debes subirlo o bajarlo. La posición final debería surgir de combinar:


ciclista + bicicleta + movilidad + características antropométricas + técnica de pedaleo + objetivos + historial de molestias.


¿Cada cuánto tiempo debería repetirlo?


No existe un periodo universal que sirva para todos los ciclistas. Tiene más sentido plantearse una revisión cuando se produce algún cambio relevante:


  • Has comprado una bicicleta nueva.

  • Has cambiado componentes importantes.

  • Has cambiado de zapatillas o sistema de calas.

  • Has sufrido una lesión.

  • Has cambiado significativamente tu volumen de entrenamiento.

  • Has experimentado cambios importantes en movilidad, fuerza o peso.

  • Han aparecido nuevas molestias.

  • Han pasado años desde el último estudio y quieres comprobar tu posición.


Además, la posición puede necesitar pequeños ajustes con el tiempo. Por eso es interesante que el servicio incluya la posibilidad de revisar y retocar los ajustes realizados. En los estudios de ErgoSport existe esta posibilidad dentro del periodo establecido para cada servicio.


Entonces, ¿necesito un estudio biomecánico de ciclismo?


Puedes utilizar esta sencilla regla:


🚴 Si tienes dolor → merece la pena valorar tu posición.


🚴 Si vas a comprar una bicicleta → hazlo antes de comprarla.


🚴 Si estrenas bicicleta → revisa el ajuste.


🚴 Si aumentas mucho tus horas de entrenamiento → comprueba que tu posición acompaña ese cambio.


🚴 Si buscas mejorar tu rendimiento → analiza cómo estás pedaleando.


🚴 Si no tienes molestias pero haces muchos kilómetros → también puede ser una buena herramienta preventiva.


Porque un estudio biomecánico no consiste simplemente en "poner bien el sillín".


Se trata de entender cómo se mueve tu cuerpo sobre la bicicleta y cómo podemos modificar la bicicleta para conseguir una interacción más adecuada entre ambos.


En ErgoSport llevamos a cabo estudios de biomecánica ciclista 3D en Granada, combinando valoración funcional, análisis dinámico y diferentes herramientas de medición para adaptar la bicicleta a cada ciclista.


Tu bicicleta no tiene que adaptarse a un ciclista estándar. Tiene que adaptarse a ti.


 
 
 

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